
Hay quienes dicen que uno tiene que gustarse a sí mismo antes de poder gustar a los otros. Creo que esta idea tiene su razón de ser, pero si uno mismo no se conoce, no se controla, no tiene razón de ser y no tiene dominio de sí, es muy difícil que se guste, salvo por sugestión y de modo breve y superficial.
El verdadero autorrespeto proviene del dominio de sí, de la verdadera independencia. El ingrediente más importante de toda relación no es lo que decimos o hacemos, sino lo que somos.
Cuando nos volvemos más independientes, centrados en principios y capaces de organizarnos y realizar cosas con integridad en torno de las prioridades de nuestra vida, podemos elegir y construir relaciones ricas, duraderas y altamente productivas con otras personas.
Esto nos lleva a otra filosofía de negocios que la denomino “GANAS TU, GANO YO”
Pensar en “ganas tu-gano yo” es el hábito del liderazgo interpersonal. Implica el ejercicio de las dotes humanas más singulares (la autoconciencia, la imaginación, la conciencia moral y la voluntad independiente) en nuestras relaciones con los demás. Supone aprendizaje recíproco, influencia mutua, beneficios compartidos.
La relación no resta realidad ni importancia a los problemas; tampoco elimina las diferencias de perspectiva, Pero si elimina la energía negativa normalmente centrada en las diferencias de personalidad y posición, y crea una energía positiva, cooperativa, centrada en la comprensión plena de los problemas y en su resolución recíprocamente beneficiosa.
En el acuerdo “ganas tú gano yo”, lo clasificaría en 5 elementos:
RESULTADOS DESEADOS (y no métodos), Identificar lo que hay que hacer y cuando.
DIRECTRICES, Especificar los parámetros (principios, políticas, etc.) que enmarcan los resultados que se deben alcanzar.
RECURSOS, Identificar el apoyo humano, económico, técnico u organizacional con el que se puede contar para que ayude a alcanzar resultados.
RENDICIÓN DE CUENTAS, Establecer las normas de rendimiento y el momento de la evaluación.
CONSECUENCIAS, Especificar lo bueno y lo malo que sucede y sucederá, como resultados de la evaluación.
Estos cinco elementos otorgan a los acuerdos “ganas tu gano yo” una vida propia. Al establecer en estas áreas, desde el principio, una comprensión y acuerdos claros y recíprocos se crea un patrón para medir el propio éxito.
21. Un LIDER DE ÉXITO, Son agresivamente curiosos. Nunca saben lo suficiente. Buscan siempre más y quieren aprende cada uno y todos los momentos presentes de sus vidas.
No les preocupa hacerlo bien o haberlo hecho mal. Si algo no resulta, o no logra grandes beneficios, entonces se descarta en vez de lamentarlo.
“NO SE SIENTEN SUPERIORES PUESTO QUE NUNCA SE SIENTEN ASI”
22. Un LIDER DE ÉXITO, No tienen miedo al fracaso. Saben que el fracaso es solo un índice de la opinión de otra gente y no hay que tenerle miedo puesto que no puede afectar su autovaloración.
Un LIDER es capaz de eliminar las emociones que de alguna manera son autodestructivos y de alentar las que sirve para crecer.
“NO SE DICEN A SI MISMOS QUE LA OTRA GENTE SE DEBERIA COMPORTAR DE UNA MANERA DISTINTA A LA HABITUAL O QUE LOS HECHOS DEBERIAN SER DIFERENTES”
23. Un LIDER DE ÉXITO, Cuando otra persona tiene más privilegios que ellos, lo ven como un beneficio para esa persona más que como un motivo para sentirse infelices. Cuando juegan con un contrincante, quieren que le vaya bien en vez de desear que juegue mal para ganar.
No son críticos y tampoco sienten placer por las desgracias ajenas.
“ESTAN DEMASIADOS OCUPADOS SIENDO ELLOS MISMOS PARA FIJARSE EN LO QUE HACEN SUS VECINOS”.
24. Un LIDER DE ÉXITO, estos individuos se aman a sí mismos. Están motivados por un deseo de crecer y siempre que les dan la opción para hacerlo, se tratan muy bien a sí mismos. No tienen espacio para sentirse autocompasión, ni autorrechazo, ni para odiarse a si mismos.
“SI LES PREGUNTAS.. {¿TE QUIERES A TI MISMO?}, recibirás una respuesta sonora y afirmativa: ¡POR SUPUESTO QUE SI!
25. Un LIDER DE ÉXITO, Cada día es un deleite. Lo viven enteramente disfrutando de todos sus momentos presentes. No es que no tengan problemas, pero no están inmovilizados emocionalmente a causa de sus problemas.
¿Acaso se quedan allí lamentándose de su caída? No, se levantan, se sacuden el polvo y siguen atareados con los quehaceres de la vida.
“LOS LIDERES QUE VIVE LIBRE DE PREJUICIOS NO CORRE TRAS LA FELICIDAD, SIMPLEMENTE VIVEN Y LA FELICIDAD, CUANDO LLEGA, ES SU RETRIBUCION”.

